Recuerdo cuando mi maestro y
pastor me dijo que cuando conociera la verdad (la Palabra) sería libre. Tiempo
después leí: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn 8:32);
por lo cual comprendí, la importancia que tiene el estar conectado a la Palabra
de Verdad, para tener acceso y permanecer en la libertad que Cristo Jesús nos
proporcionó. De pronto salta a mi mente el pensamiento que hay una lucha entre
la esclavitud y la libertad, por lo que el mundo (incluyendo falsos profetas)
impulsan al hombre a creer que hay actos de esclavitud que nos hacen libres, y
que lo que verdaderamente nos daría libertad es para esclavitud. En el mundo de
hoy, moderno y lleno de “avances” se nos vende la imagen de lo malo como si
fuera bueno y lo bueno como si fuera malo. Al final la lucha por la libertad
personal y colectiva en Cristo, está sometida a una serie de bombardeos
engañosos y mal intencionados, con los cuales hay que tener mucho cuidado.
El apóstol Pablo hablo en
reiteradas ocasiones sobre los falsificadores y sus falsificaciones, por lo
que, en Gálatas, podemos ver uno de esos ejemplos, cuando se refería a falsos
hermanos introducidos a escondidas, espías y con acciones precisas para reducir
a esclavitud a los creyentes (Gálatas 2:4). Parece una estrategia de vieja
data, el que se metan en el medio de tu libertad, felicidad y victorias, por lo
que el mensaje que seguidamente observamos en Gálatas 2:5 es no acceder ni por
un momento a someternos a los falsificadores de la verdad, que engañan y
tuercen la proclama de libertad. Repito no someternos a quienes, con engaño,
roban o intentan robar nuestra libertad y felicidad. Cristo Jesús te llamo a
ser feliz, y cuando alguien viene tratar de quitarte eso, la acción correcta es
no dejar que te la roben.
Conocer la verdad de Jesús nos
ayuda a estar alerta, prepararnos ante todo tipo de situación, y defender la
libertad a la cual fuimos llamados. La lucha entre libertad y esclavitud, ya
fue ganada por nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario, por lo que nos
corresponde a nosotros mantener esa ganancia en nuestras vidas. Debemos estar
claros en que nadie tiene el derecho a arrebatarnos lo que, por misericordia,
ya Dios nos concedió. Debemos partir del hecho que “Cristo nos dio libertad
para que seamos libres. Por lo tanto, manténganse ustedes firmes en esa
libertad y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud”. (Gálatas 5:1)
Esto, ni por engaños, ni manipulación, que también los hay y mucho; nos compete
informarles a ustedes que hay que volver a la Palabra para saber lo que
realmente Dios quiere para nuestras vidas.
Vivamos en libertad y no volvamos
atrás, no nos dejemos engañar.
Dios les bendiga,
Alberto E. Petit P.
@Letras_bendic