Este es un espacio de reflexión de la Palabra de Dios. Aquí puedes encontrar palabra de aliento, exhortación, edificación. Esperamos ser de bendición a usted. Dios les bendiga
viernes, 19 de mayo de 2017
SOLUCIONA LA TRISTEZA CON LA ORACIÓN
martes, 25 de octubre de 2016
LA MEJOR HERENCIA
Estuve recordando una parte de las Sagradas Escrituras que relata el momento en que David había de morir y en el cual presentó una orden a su hijo Salomón. En el mismo el rey David dijo de la siguienye manera: "Yo sigo el camino de todos en la tierra; esfuérzate y se hombre. Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos... para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas". (1R 2:2-3)
Esta orden de un rey a su sucesor pone de manifiesto algo muy hermoso que quiero resaltar en esta reflexión y es el sentido de obediencia a la Palabra de Dios, el cual debe ser enseñado a nuestros hijos. Como padres queremos que a nuestros hijos le vaya bien, pero no se trata de darles todo lo que ellos se les ocurra, o de pasar por alto la correción. Se trata de enseñarles el valor, sentido y consecuencia de la obediencia. David no dio orden distinta a Salomón que la de expresar obediencia absoluta a la Palabra de Verdad.
Aún a pesar de cualquier circunstancia hemos aprendido que cuando rendimos nuestra vida Jesús, cosas grandes suceden. Asi le mostramos a nuestra descendencia que es con Dios como obtenemos victorias y bendiciomes, obedeciendo a su Palabra preceptuada. Hoy este pasaje bíblico nos llama a la reflexión sobre lo que traspasamos a nuestros hijos. Algunos queremos dejarles en una mejor situación que la que tenemos, pero creo fielmente que la mejor herencia que le podemos dejar a ellos es las promesas de la Biblia y los principios de victorias que hemos aprendido en este magnífico compendio de libros sagrados.
Dios les bendiga,
@Letras_bendic
jueves, 22 de septiembre de 2016
JAMÁS ES TARDE
Un hombre tuvo un hijo que, producto de un accidente, quedó
en situación de cama, inmóvil. La relación del padre y el hijo no fueron la
mejor, pero producto de ese accidente, el padre, quien previamente había tenido
un dialogo corto con su hijo, conoció al señor Jesús y le abrió su corazón. Ya
aquel hijo para esos momentos había dado el paso de fe, pero cuando su padre decidió
amar a Jesús con toda su vida, muchas cosas cambiaron y se dieron en positivo
para ambos. El cambio de su padre fue como si “se encendiera una lámpara en su
vida”. Catorce meses después, el padre muere. Aquel hijo, ahora joven
universitario, luego de este acontecimiento, aún sintiendo sentimientos de
inferioridad, producto de tantas situaciones por las que había pasado,
reflexionó. En medio de un campo, dijo las siguientes palabras: “Dios solo
tengo fracasos, pero si tomas mis debilidades y te glorificas en ellas, yo te
serviré cada vez que respire”. Ya para este momento se había recuperado y
vuelto a caminar.