Mi madre me decía mucho que tratara a los demás, como me
gustaría ser tratado. El anhelo de ser amado y valorado quizás sea uno de las metas
más importantes que los seres humanos tengan, el hombre busca muchas veces el
aprecio de los que están alrededor de él. Claro que por ser parte de una
sociedad, el hombre busca ese tipo de reconocimiento; saber que somos
importantes refuerza nuestra autoestima y valoración. Por eso debemos ayudar
siempre a otros a levantar su autoestima, hacer que todos a nuestro alrededor
se consideren importantes, valiosos, amado. La gente se sentirá bien siempre
que usted les ayude a ser útiles y a desarrollar satisfacción.
Todos cuanto estén a nuestro alrededor deben comprender
cuanto apreciamos sus esfuerzos, hay que mantener una política de motivación en
nuestras familias, empresas, trabajos, comunidad, iglesias. Vamos a darles
créditos a quienes por su valor y esfuerzo aportan en cosas positivas, hagamos
valer siempre el trabajo de nuestros colaboradores, amigos, familias. Así como
somos dados, muchas veces, a decir lo mal hecho, digamos y aplaudamos cuando alguien
hace las cosas bien.
Creo que si comenzamos a dar buenas palabras a los demás,
tendremos personas dispuestas en nuestro entorno a hacer mucho y en un ambiente
positivo. Tenemos que sobrepasar las palabras positivas por encima de tantas
malas noticias que hay. Creo que el mayor ejemplo nuestro fue Jesús, cuando de
lo vil y menospreciado del mundo nos escogió para avergonzar a los sabios. (1
Co 1:28) Jesús no se la pasa señalando nuestros errores, Él quiere lo mejor de
nosotros. Valora a tus hijos, esposo, esposa, padres, hermanos, amigos, colegas, compañeros, y verás grandes resultados.
Pues tenemos de tarea, valorar a los demás y seremos
valorados.
Dios les bendiga,
@Letras_bendic
No hay comentarios.:
Publicar un comentario